1 de septiembre de 2014

Gazpacho de sandía

Con la entrada del mes de Septiembre, retomo mi actividad en el blog. Y lo voy a hacer, con la que ha sido, para mí, mi receta estrella del verano, el gazpacho de sandía. Es tan refrescante y ligero, que se ha convertido este verano en mi comida preferida. Además, al acompañarlo de palitos de cangrejo, se convierte en un plato completo, nutricionalmente hablando. Lo serví también como entrante en una cena con amigos, presentado en vasitos, y gustó mucho. La primera vez que lo hice lo subí a Instagram, pero como no todos los seguidores del blog me seguís en esta red, he decidido hacerlo aquí también.
No tengo fotos del proceso, pero os aseguro que no son necesarias.



INGREDIENTES:
- 700 gr de sandía (sin piel ni pepitas)
- 2 tomates
- 1 pepino
- 2 manzanas
- Un chorrito de aceite de oliva
- Un chorrito de agua
- Sal y pimienta al gusto
- 8 palitos de cangrejo (surimi)

PREPARACIÓN:
Cortamos la sandía en trozos, sin piel ni pepitas, y los depositamos en un bol o en el vaso del Thermomix.
Añadimos los tomates en trozos. Si no teneis Thermomix, os recomiendo que los peléis.
Pelamos el pepino y lo añadimos en trozos también.
Hacemos lo mismo con las manzanas.
Y por último, incorporamos el aceite, el agua, la sal y la pimienta.
Trituramos hasta obtener una crema fina, y llevamos a la nevera hasta el momento de servir.
Antes de servir cortaremos los palitos de cangrejo en tiras, rodajas o como más nos guste. Y lo serviremos acompañando al gazpacho de sandía.
Con estas cantidades salen cuatro platos.






Aún hay sandías en el mercado, y todavía hace mucho calor, lo que propicia poder disfrutar de este plato.
Espero que os guste tanto como a mí.

24 de junio de 2014

Calabacines rellenos de verduras y pollo

Esta receta surge de la necesidad de comer algo apetecible estando a dieta. Estoy cansada de las ensaladas, de carne o pescado a la plancha con algo de verduras,etc., etc. Por lo que hoy me levanté decidida a preparar algo bajo en calorías, pero sabroso, además de apetecible a la vista. Y lo he conseguido!! Ha ido "tomando forma" el plato conforme lo iba haciendo. Al principio iba a rellenar los calabacines sólo de verduras, pero, en el último momento, he decidido incorporar el pollo, y el resultado ha sido altamente satisfactorio. Eso sí, el secreto del éxito de esta receta son las especias, sin ellas no sería lo mismo.




INGREDIENTES:
- 2 calabacines
- Un ramillete de brócoli
- Un pimiento rojo pequeño
- 2 puerros o 1 cebolla
- 1 pastilla de caldo vegetal
- Orégano, cominos molidos y pimienta negra
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 filetes de pechuga de pollo
- Queso rallado


PREPARACIÓN:
Lavamos y secamos los calabacines y los cortamos longitudinalmente.


Con la ayuda de una cuchara pequeña, vaciamos el interior de los calabacines, reservando lo extraído.


Cortamos en trozos pequeños el brócoli y el pimiento rojo.


En una sartén vertemos un poco de aceite de oliva, unas dos cucharadas, calentamos y rehogamos en él, el brócoli y el pimiento rojo.


Cuando se hayan ablandado un poco, añadimos el calabacín y el puerro troceado.


Sazonamos con la pastilla de caldo vegetal, y especiamos con el orégano, los cominos molidos y la pimienta negra. Le damos unas vueltas y tapamos, dejando que se cocine lentamente.


Cuando las verduras ya estén cocidas, destapamos para que se evapore el líquido que éstas habrán desprendido, removiendo para evitar que se quemen.


Cortamos en tiritas el pollo y lo asamos a la plancha. Yo le he añadido un poco de sazonador sabor barbacoa, pero no es imprescindible.


Añadimos el pollo a las verduras y mezclamos.


Rellenamos con esta mezcla los calabacines.


Esparcimos un poco de queso rallado sobre la superficie del relleno.


Y gratinamos en el horno hasta que el queso se haya fundido y esté dorado.




Os aseguro que este plato no os defraudará. Está riquísimo, muy sabroso y cómo habréis comprobado está elaborado con poquísimo aceite y muy poco queso también, por lo que resulta bastante ligero.

18 de junio de 2014

Pavê

Con esto del mundial de fútbol, no dejamos de oír de hablar de Brasil, lo que me llevó a investigar su gastronomía. Y no lo pude evitar, me quedé con uno de sus postres típicos, el pavê. Se trata de una tarta elaborada con distintas capas de bizcochos remojados en zumos o licores, alternando con frutas y una crema de leche condensada. También se suele hacer con chocolate y coco, pero me decanté por la versión con melocotones, allí llamados duraznos, porque me pareció más ligera y apetecible en esta época.




INGREDIENTES:
- 1 lata grande de melocotón en almíbar
- 300 gr de bizcochitos
- Un chorro de vodka o licor al gusto
- Un bote pequeño de leche condensada
- 1/2 litro de leche
- 4 yemas
- 2 cucharadas de Maizena


PREPARACIÓN:
Abrimos la lata de melocotón, escurrimos el almíbar en un bol y reservamos. Cortamos en rodajas los melocotones.


En un cazo diluimos la Maizena con la leche y le añadimos las yemas mezcladas con la leche condensada.


Calentamos esta mezcla hasta que hierva y espese.


Si fuera necesario, pasamos por un colador a un bol y dejamos enfriar.


Cubrimos totalmente la base del molde elegido con bizcochos. Añadimos, al almíbar reservado, el vodka o licor elegido, y empapamos con esto los bizcochos.


Esparcimos sobre los bizcochos remojados la mitad de la crema de leche condensada.


Y sobre ella, la mitad de los melocotones en rodajas.


Y repetimos la operación: otra capa de bizcochos empapados, crema de leche condensada y melocotones en rodajas.




Y a la nevera hasta el día siguiente para que coja consistencia y no se os rompa al servir.
Podéis dejarlo así, o decorarlo a vuestro gusto. Yo decidí darle un toque crujiente en la superficie y lo decoré con almendras fileteadas tostadas y con un poco de caramelo.





Como habéis podido comprobar, es parecido al tiramisú en su elaboración y podréis hacerlo aunque vuestras dotes reposteras sean limitadas.

10 de junio de 2014

Tarta de mousse de limón con gelatina de gin tonic

Cuando vi esta tarta, me pareció muy adecuada para rematar una cena en verano. Y no me equivoqué, resulta muy refrescante y ligera, a la par que original. Sólo tendréis que empezar a hacerla el día anterior a consumirla, ya que lleva dos capas distintas que tienen que cuajar. Yo la he hecho con Thermomix, pero podéis hacerla sin él, batiendo o calentando de la manera convencional.





INGREDIENTES:
BASE DE BIZCOCHO:
- 2 huevos
- 60 gr de azúcar
- 60 gr de harina
- 1 pellizco de sal
ALMÍBAR DE LIMÓN:
-120 gr de agua
- 100 gr de azúcar
- 30 gr de zumo de limón
MOUSSE DE LIMÓN:
- 250 gr de leche
- 1 y 1/2 sobres de gelatina de limón
- 200 gr de zumo de limón
- 390 gr de leche condensada
- 400 gr de nata para montar
GELATINA DE GIN TONIC:
- 8 hojas de gelatina
- 100 gr de agua
- 150 gr de azúcar
- 80 gr de zumo de limón
- 120 gr de ginebra
- 200 gr de tónica
- Rodajas de limón para decorar


PREPARACIÓN:
Si queréis, podéis sustituir la base de bizcocho por la de galletas trituradas con mantequilla.
Para elaborar el bizcocho, colocamos la mariposa en el vaso del Thermomix y echamos los huevos y el azúcar. Programamos 6 min. a 37º y vel. 4. En cuanto acabe programamos otros 6 min. a vel. 4, sin temperatura.
Incorporamos la harina y la sal y batimos durante 8 sg. a vel. 2 y 1/2. Después, quitamos la mariposa y acabamos de mezclar con una espátula.
Vertemos esta mezcla en un molde desmontable, al que le habremos puesto papel de hornear en su base. Introducimos en el horno precalentado a 180º y horneamos durante 12 min.
Dejamos enfriar.



Mientras se está horneando la base, podemos hacer el almíbar de limón. Ponemos todos los ingredientes en un cazo, removemos y dejamos que hierva durante unos 5 ó 6 min.


Pasamos a un bol y dejamos que enfríe.
Una vez que las dos cosas se hayan enfriado, mojamos el bizcocho con el almibar y dejamos que se vaya empapando.


Es el momento de elaborar la capa de mousse de limón. Para ello calentamos la leche durante 5 min. a 90º y vel. 1. Echamos la gelatina de limón y batimos durante 30 sg. a vel. 2 y 1/2.
Incorporamos la leche condensada y el zumo de limón y mezclamos durante 1 min.a vel. 3. Vertemos esta mezcla en un bol y dejamos que enfríe.
Montamos la nata con la mariposa a vel. 3 y 1/2. Recordad que tiene que estar muy fría para que se monte bien, pero no congelada.
Una vez que la crema que hemos reservado en el bol esté casi fría, le añadimos la nata montada y con movimientos envolventes mezclamos bien.
Depositamos sobre el bizcocho mojado con el almíbar y llevamos a la nevera para que cuaje durante unas 5 horas.


Pasado este tiempo preparamos la gelatina de gin tonic. Empezamos hidratando las hojas de gelatina con agua fría.
Mientras vertemos en el Thermomix 100 gr de agua y el azúcar, 3 min. 100º y vel. 1. Añadimos las hojas de gelatina escurridas y mezclamos 30 sg. vel. 2.
Incorporamos el zumo de limón, la ginebra y la tónica y mezclamos durante 30 sg. a vel. 3. Pasamos a un bol y dejamos que enfríe.
Con cuidado, colocando una cuchara grande entre la mousse y la gelatina, vamos vertiendo la gelatina sobre la mousse. LLevamos de nuevo a la nevera hasta el día siguiente para que quede perfectamente cuajada.



Momentos antes de servir la tarta, la desmoldamos y la decoramos con las rodajas de limón.




Yo la preparé para una celebración muy especial, junto a otras tartas más conocidas.





Fuente: Recetario Canecositas

3 de junio de 2014

Coca de Llavaneres

Ya estoy de vuelta!!!
Para quien no lo sepa, mi ausencia ha sido debida a una tendinitis por la que me tuvieron que inmovilizar la mano derecha. Espero que me hayáis echado de menos. Jajaja.
Con mi vuelta os traigo una receta típica y tradicional de Sant Andreu de Llavaneres (Barcelona) que no conocía y, en cuanto la ví supe que me gustaría. Es un dulce típico de la noche de San Juan, aunque se prepara durante todo el año. Tradicionalmente su forma es rectangular. Y, lamentablemente, su creador, Gaspar Sala Ros, ha fallecido este año.
Estas recetas típicas, no suelen defraudar.




INGREDIENTES:
- 500 gr de leche entera
- 6 huevos
- 200 gr de azúcar
- 1 cucharadita de azúcar vainillado
- 2 pellizcos de sal
- 50 gr de Maizena
- 1 pellizco de canela
- 2 láminas rectangulares de hojaldre
- 50 gr de almendra laminada
- 50 gr de piñones


PREPARACIÓN:
Empezamos preparando la crema pastelera. Para ello, disolvemos la Maizena en un poco de la leche.
Batimos el resto de la leche con 2 huevos, 2 yemas, 100 gr de azúcar, el azúcar vainillado y un pellizco de sal. Vertemos esta mezcla en un cazo, junto con la Maizena disuelta y la canela, y calentamos hasta que espese.
Volcamos la crema en un bol y la tapamos con film transparente, pegado a la crema para que no se haga costra. Dejamos enfriar.


Estiramos un poco, con un rodillo, una de las planchas de hojaldre y la colocamos en la bandeja del horno sobre papel de hornear. Pinchamos con un tenedor la superficie del hojaldre para que no suba.


Distribuimos la crema pastelera fría por encima del hojaldre, dejando un borde libre de unos 2 cm.


Pintamos con agua el borde libre de hojaldre y cubrimos con la otra plancha de hojaldre, previamente estirada. Cerramos el hojaldre presionando los bordes. Yo también doblé hacia arriba el hojaldre para asegurarme que no se pudiese salir la crema.


Montamos a punto de nieve 4 claras con un pellizco de sal y 20 gr de azúcar. Añadimos 2 yemas y las incorporamos con cuidado. Volcamos esta mezcla sobre la superficie de la coca y la extendemos bien. A continuación, espolvoreamos la almendra laminada, los piñones y 80 gr de azúcar.




Introducimos en el horno precalentado a 200º y horneamos durante unos 30 min, o hasta que esté dorada.


Dejamos enfriar sobre una rejilla y lista.






Espero que os guste!


Fuente: Directo al paladar