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13 de marzo de 2014

Galletas de crema de cacahuete

Casi todas las galletas que podamos hacer, existen en el mercado ya hechas. Sin embargo, éstas de crema de cacahuete, por lo menos aquí en España, creo que no las comercializan. Éste ya es un buen aliciente para hacerlas, pero es que además son facilísimas. Incluso haciendo nosotros mismos la crema de cacahuete, su elaboración se reduce a triturar todos los ingredientes, dar forma y hornear. ¿Os vais a resistir?




INGREDIENTES:
- 250 gr de cacahuetes tostados y pelados
- 50 gr de mantequilla
- 200 gr de azúcar
- 1 huevo
- 1 cucharada sopera de aroma de vainilla


PREPARACIÓN:
Podéis sustituir los cacahuetes y la mantequilla por 300 gr de crema o mantequilla de cacahuete.
Colocamos los cacahuetes junto con la mantequilla a trocitos en el vaso del Thermomix o batidora. Trituramos hasta conseguir una crema homogénea.



Añadimos el azúcar, el huevo y la vainilla y trituramos de nuevo.



Vamos cogiendo con una cuchara, porciones de masa y formamos una bolita con ella. La depositamos en una bandeja de horno forrada con papel de hornear y la aplastamos con un tenedor, tanto en sentido vertical como horizontal.



Y así sucesivamente con el resto de la masa. Yo decidí hacer una parte de la masa así y otra como os explico a continuación.
Hacemos bolitas también con la masa, y presionamos con el dedo hasta formar una hendidura que rellenaremos con mermelada de fresa.



Podemos hornear una de las bandejas mientras elaboramos la otra. Introduciremos en el horno precalentado a 180º y hornearemos durante 12-15 min., hasta que veamos las galletas bien doradas.



Dejamos enfriar totalmente sobre una rejilla y después desprendemos con cuidado las galletas. Y ya podemos disfrutarlas.






También podéis poner trocitos de chocolate por encima, aunque yo prefiero la mermelada de fresa porque las aligera un poco.

2 de diciembre de 2013

Galletas spekulatius

    Aunque parezca mentira, unos de los dulces navideños que más me gustan son estas galletas. Para quien no las conozca, su principal característica es que están  especiadas con canela, clavo, jenjibre, cardamomo y nuez moscada, y elaboradas siempre con azúcar moreno. Su origen es belga, y allí se las conoce como speculoos, pero yo siempre las he tomado alemanas y allí las llaman spekulatius por lo que he decidido conservar el nombre alemán. Tradicionalmente se elaboran con unos moldes de madera que recrean los elementos característicos de la historia navideña de Nicolás de Bari.




INGREDIENTES:
- 175 gr de harina
- 100 gr de azúcar moreno
- 125 gr de mantequilla blanda
- 50 gr de almendra molida
- 1 huevo
- 1 cucharadita de café rasa de levadura
- 1 cucharadita de café rasa de bicarbonato
- 35 gr de canela
- 5 gr de clavo molido
- 5 gr de cardamomo molido
- 3 gr de jenjibre
- 3 gr de nuez moscada


PREPARACIÓN:
    Mezclar todos los ingredientes en el Thermomix durante 15 sg. a vel. 6 (también lo podemos hacer a mano). Sacar la masa y dividir en dos partes iguales. Estirar con rodillo cada una de las partes después de haberla colocado entre dos hojas de film transparente.



Dejar reposar en la nevera toda la noche o varias horas para que el sabor de las especias impregne bien la masa.
Sacamos, cortamos con los moldes de galletas elegidos y colocamos en la bandeja del horno sobre papel de hornear. En el momento en que la masa coge temperatura es posible que se rompa al separar la galleta del film, la solución es volver a enfriar. Podéis meter un poco en el congelador si os ocurre esto.




Introducimos en el horno precalentado a 200º y bajamos la temperatura a 180º . Horneamos durante 9 min.


Tendremos que hornear unas 4 ó 5 bandejas, dependiendo del tamaño de los moldes.
Los recortes podéis juntarlos y volver a aplanar con el rodillo. A mi me salieron 49 galletas.








Deliciosas en cualquier momento.

28 de octubre de 2013

Mis primeros macarons

    Una de mis asignaturas pendientes, dentro del mundo de la repostería, era hacer macarons. Lo había ido posponiendo porque sabía que eran complicados de hacer. Pero hace poco, tomé en una pastelería con una amiga, a ella le encantan y me dijo que por qué no los hacía yo. Eso sumado a que otra amiga me regaló almendra en polvo de la cosecha de sus padres, me hizo decidirme a intentarlo.
Me documenté mucho sobre su elaboración, y todo fue bien hasta el horneado. Ya había leído que cada horno es un mundo y que hasta que damos con la temperatura y tiempo adecuados, lo normal es que no salgan bien. Yo lo conseguí a la tercera hornada. Tendríais que haber visto mi cara de felicidad. Reto superado!!




INGREDIENTES:
MASA:
- 120 gr de claras a temperatura ambiente
- 100 gr de harina de almendra
- 200 gr de azúcar glass
- 40 gr de azúcar blanco
- Colorante (en gel o crema) y aroma elegidos (yo no le puse aroma) o 2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
BUTTERCREAM DE VAINILLA:
- 125 gr de mantequilla
- 160 gr de azúcar glass
- 1/2 cucharadita de aroma de vainilla
- 1 cucharada de leche
- 2 cucharadas de mermelada de fresa o de otro sabor, o dulce de leche, caramelo,etc
- Colorante
BUTTERCREAM DE CHOCOLATE NEGRO:
- 60 gr de mantequilla
- 210 gr de azúcar glass
- 40 gr de cacao en polvo sin azúcar
- 55 ml de leche


PREPARACIÓN:
    Uno de los puntos de controversia de los macarons son las claras. Hay quien utiliza claras pasteurizadas, otros claras normales y otros las mismas pero que las han dejado "envejecer" en la nevera destapadas para que pierdan la humedad. Yo las tuve 24 horas en la nevera destapadas. En cualquier caso, deben estar a temperatura ambiente.
Tamizamos el azúcar glass y la harina de almendra y las mezclamos muy bien, mejor con batidora, robot o Thermomix. Si decidimos hacerlos de chocolate, añadimos también el cacao. Hay personas que no lo mezclan con batidora, lo que hacen es tamizar varias veces, tanto el azúcar y la almendra, como la mezcla de éstas.  Reservamos.



Montamos las claras a punto de nieve.


Una vez montadas añadimos el azúcar blanco y batimos hasta integrarlo.


Cuando la mezcla está brillante, añadimos el colorante y el aroma si fuera necesario (en los de chocolate no lo es, en los de fresa si). Batimos de nuevo hasta conseguir un color uniforme.
Incorporamos la mezcla de azúcar y almendra  con una espátula y mezclamos con movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea. La masa no ha de quedar líquida, pero tampoco demasiado espesa.





Le colocamos a la manga pastelera una boquilla redonda como la de la foto.


Y la cargamos con la masa de los macarons.
Con anterioridad, para conseguir que los macarons sean todos de un tamaño similar, pintamos sobre papel de hornear círculos del tamaño deseado, lo normal son de 3-4 cm, separando un poco unos de otros.
Le damos la vuelta al papel y lo colocamos sobre la bandeja del horno. Para impedir que se nos mueva ponemos un poquito de masa en las esquinas y presionamos.
Con ayuda de la manga, depositamos la masa sobre estos círculos.






Damos un golpe seco a la bandeja para que escapen las burbujas de aire.
Con estas cantidades, me salieron dos bandejas de cada tipo. O sea, 18 macarons de cada clase.
Ahora viene el proceso de secado. El tiempo dependerá de la humedad del ambiente. Puede llevar desde un mínimo de 30 min hasta una noche entera. Sabremos que este proceso ha concluido cuando toquemos la masa y esté seca, no esté pegajosa, no manche. Notaremos que se le ha formado por encima como una especie de costra. Tened paciencia, este paso es muy importante, más vale que os paséis con el secado a que os quedéis cortos. En mi caso estuvieron 8 horas secándose.
Y ahora viene el toque final decisivo, el horneado. Os recomiendo que empecéis probando con 2 ó 3 piezas para que, si no sale bien, no se estropee la bandeja entera, que es lo que me ocurrió a mí. Las dos primeras hornadas no salieron bien. Yo os voy a decir cómo los horneé yo, pero como os he dicho arriba, cada horno es diferente y tendréis que encontrar lo adecuado al vuestro.
La primera tanda la horneé a 150º con aire durante 16 min. La superficie no quedó lisa, y no le salió "el pie".



La segunda tanda la horneé a 170º sin aire durante 15 min. La superficie se agrietó y tampoco le salió "el pie".


La tercera, y definitiva, tanda la horneé precalentando el horno a 180º con aire y bajando la temperatura a 140º al introducir la bandeja, durante 16 min. A los 5 min (más o menos) me dí cuenta que había acertado porque les salió "el pie", que es esa parte rugosa de abajo.


A partir de ese momento ya se puede abrir el horno para comprobar si ya están listos, aunque yo no lo haría antes de los 10 min de horneado. Con mucho cuidado, intentaremos despegarlos, si se sueltan con facilidad ya están listos.




El color baja con el horneado por lo que tenedlo en cuenta cuando hagáis la masa y le pongáis el colorante.
Dejad enfriar sobre la bandeja y después despegad con cuidado ayudándoos de una espátula o de un cuchillo.
Ahora haremos el relleno. Como los de chocolate no me salieron bien, no los llegué a rellenar, nos los comimos como galletas. Si rellené los rosa con una buttercream de vainilla a la que le añadí, en el último momento, dos cucharadas de mermelada de fresa y un poco de colorante rojo. Para ello, ponemos todos los ingredientes, excepto la mermelada, en un bol grande y batimos con varillas eléctricas hasta conseguir una crema homogénea. Añadimos la mermelada y el colorante y batimos hasta integrar. Colocamos en una manga pastelera, yo le puse una boquilla de estrella, y rellenamos los macarons.



Tapamos y, aquí está mi primer macaron!!!


Rellenamos los demás y los metemos en un recipiente hermético que guardaremos en la nevera, mínimo 24 h
Al día siguiente ya los podremos disfrutar.





Los podemos conservar en la nevera durante una semana, e incluso podemos congelar las galletas sin rellenar.

3 de mayo de 2013

Galletas de plátano y avena

    En plena operación biquini os traigo un tentempié para poder saciar nuestro antojo de tomar algo dulce. Se trata de unas galletas elaboradas exclusivamente con copos de avena y plátanos, sin harina ni azúcar, aunque podemos enriquecerlas con pepitas de chocolate o trocitos de nueces. Evidentemente no tienen nada que ver con las tradicionales galletas de avena, ni desde el punto de vista de las calorías, ni de su textura o sabor.



INGREDIENTES:
- 3 plátanos maduros
- 110 gr de copos de avena
- Pepitas de chocolate(opcional)
- Trocitos de nueces(opcional)


PREPARACIÓN:
    Machacamos con un tenedor los plátanos.


Añadimos los copos de avena y mezclamos bien.


Ponemos en la bandeja del horno una lámina de papel antiadherente. Con una cuchara pequeña vamos cogiendo porciones de masa, aplastándolas y dándoles la forma deseada. Es el momento de colocar sobre ellas pepitas de chocolate o trocitos de nueces si nos apetece.



Introducimos la bandeja en el horno, previamente calentado a 180º, y horneamos durante 20 min.
Sacamos del horno y dejamos enfriar.


Con estas cantidades salen 18 galletas.
Lo más destacable para mí de estas galletas es su textura, son gomosas por lo que puede ser que no gusten a todo el mundo, pero su sabor no defrauda y por su composición, beneficiosas para la digestión por la avena y saciantes por el plátano.